(CASTELLANO) Matrimonio con hijos es uno de mis recuerdos televisivos más maravillosos. La descubrí en La 2, casi de casualidad, y me atrapó de una manera brutal. Me reía muchísimo con Al Bundy, con Peg, con Kelly, con Bud, con los vecinos, con ese salón horrible, ese sofá, esa escalera, esa casa donde parecía que todo estaba siempre a punto de venirse abajo. Luego, cuando llegué a Estados Unidos y la veía allí en emisión, con episodios de estreno los jueves, ya fue otra cosa. Aquello era una cita. Me meaba de risa.
Lo que tenía esta serie, y sigue teniendo, es que era lo contr...